
Maneras de vivir: de la Finca Vista Alegre a los Carabancheles. Así hemos titulado esta nueva actividad que nos ha emocionado durante 2024. Un recorrido urbano por el límite entre los barrios de Vista Alegre y Puerta Bonita. Durante los meses de junio a octubre hemos llevado a cabo 31 recorridos, todos ellos con plazas agotadas, para un total de 620 personas adultas.
Este recorrido, enmarcado dentro del programa Un Barrio con Vistas de Patrimonio de la Comunidad de Madrid parte de la ilusión de mostrar al público el enorme trabajo de restauración del Jardín Histórico de la Finca Vista Alegre en Carabanchel.
Una Finca de recreo decimonónica, con una historia interesantísima ligada a la burguesía y a la monarquía española de finales del siglo XIX y que ha sido testigo de cambios muy importantes en la historia de nuestro país.
Estos jardines, diseñados por diferentes arquitectos, paisajistas y jardineros que plasmaron los diferentes estilos de moda y el gusto de los diferentes propietarios de este terreno ahora están cuidados por una serie de técnicos maravillosos, que saben la floración y evolución de cada parterre de la finca. A ellos/as agradecemos que nos hayan abierto las puertas de par en par para hacer de estos recorridos un trabajo aún más agradable.
Los jardines están salpicados de edificaciones, edificaciones que fueron, ni más ni menos, que viviendas. Unas viviendas bastante particulares que representan una manera de vivir.
De tapia para fuera, el contraste con otras múltiples maneras de vivir. Los Carabancheles, dos pueblos de labradores y campesinos con un origen que se remonta hasta el paleolítico, guardan historias en los ladrillos de las pocas casas de tradición rural castellana o neomudéjares de principios del XX. Guardan también metralla de la Guerra Civil y están pegadas pared con pared a edificios residenciales de todo tipo que dan testimonio del desarrollo urbano de estos pueblos.
Los pueblos de la periferia de Madrid, que poco a poco, a finales de los años 40 se fueron incorporando a la ciudad y desde entonces no han parado de desarrollarse, colmatarse y crecer.
Gracias a todos/as los asistentes a estos recorridos, ha sido una primera temporada enormemente enriquecedora, con público muy variado: desde vecinos y vecinas de toda la vida que han visto los descampados convertirse en edificios hasta treintañeros recién llegados atraídos por la fama artística que está ganando este distrito.
No dejamos de descubrir cosas nuevas de este barrio y este distrito que nos motiva a seguir investigando y nutriendo nuestras explicaciones. La arquitectura residencial es el tejido fundamental del que está compuesto la ciudad y es un ámbito que atañe a toda la población. Tener un espacio para conversar y contrastar opiniones a pie de calle, como arquitectas, nos encanta.
¡Gracias por acompañarnos! ¡Y nos vemos la próxima temporada!