Talleres de Arquitectura

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chiquitectos en centrocentro cibeles

«¿Y por qué sólo una semana? ¡Mejor un mes!» Así es como imagino que se empezó CentroCentro el diseño de la programación para la Semana de la Arquitectura. Y es que disponiendo de un mes entero ha sido posible incluir muchas más actividades y exposiciones, llegando a más cuestiones: el papel de las arquitectas, los proyectos de los alumnos del grado de arquitectura de la Universidad Rey Juan Carlos y la difusión entre los más pequeños.

Durante cinco fantásticas semanas quede septiembre y octubre, Chiquitectos y CentroCentro mano a mano, hemos podido explorar en distintos talleres muchos aspectos de la arquitectura y el urbanismo con grupos de arquitectos y arquitectas de entre seis y doce años.
Gracias a Lucía, Tevi, Giulietta, David y al personal de seguridad de CentroCentro, que han hecho posible y contribuido al buen desarrollo del programa. Y gracias al entusiasmo general en cada sesión, conseguimos recorrer la arquitectura de principio a fin.
El recorrido comenzó, claro, por el refugio más elemental (o no tanto, según quien lo diseñaba), luego aprendimos a hacer cúpulas geodésicas y estructuras complejas de barras y nudos, nos hicimos con el concepto de escala dibujándonos y midiéndonos unos a otros, levantamos altísimos rascacielos de Lego y, finalmente, diseñamos y construimos una maqueta de la ciudad ideal, justo los días en que Federico Tonucci hablaba de la ciudad y los niños en Madrid.
Muchos de los participantes repitieron, unos cuantos tripitieron, y todos nos fuimos encantados con la experiencia. Yo habría seguido mil talleres más.
El año que viene…. ¡¿TRIMESTRE de la Arquitectura?! 😉

María Bescansa es arquitecta y miembro del equipo de chiquitectos

©chiquitectos

ciudad sostenible ©chiquitectos

villanueva con lego

El municipio de Villanueva de la Cañada tiene una interesante tradición en el uso del ladrillo, surgida con el Plan de Regiones Devastadas que reconstruyó parte de sus viviendas con una original solución de bóvedas tabicadas.

Esta tradición ha continuado hasta nuestros días, reinterpretándose como en el caso de la Biblioteca Fernando Lázaro Carreter, donde hemos tenido la suerte de volver a realizar varios talleres, con motivo de la la semana de la arquitectura

Un escenario ideal por tanto, para jugar a sustituir esos bloques de arcilla cocida por nuestros coloridos bloques de lego. Durante toda la mañana del pasado 3 de octubre el municipio se cubrió de piezas de vivos colores 😉

La pasión por este juego de construcción inundó las salas de la biblioteca y los motivados chiquitectos, ayudados de sus familias, nos sorprendieron con estupendas interpretaciones de varios de los edificios emblemáticos de Villanueva: el Centro Cultural de Juan Navarro, las viviendas bioclimáticas de Aranguren y Gallegos, la piscina municipal y la biblioteca en donde nos encontrábamos, de Churtichaga y de la Quadra-Salcedo.

También construimos un nuevo sky line de la ciudad sobre los enormes planos del municipio, que poco a poco se fueron llenando de colores ¡y torres! 😉

Una vez más muchas gracias al Ayuntamiento de Villanueva por contar de nuevo con nuestras actividades para la semana de la arquitectura. ¡Esperamos volver muy pronto!

Pablo Albaladejo es arquitecto y chiquitecto

©chiquitectos

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ratones de biblioteca en villanueva

Por segundo año consecutivo hemos tenido el privilegio de poder hacer un taller en un espacio tan increíble como el de la Biblioteca F. Lázaro Carreter, en Villanueva de la Cañada, acompañados de un montón de pequeños ratones de biblioteca, deseosos de conocer, indagar, explorar ¡y construir!

Recorrimos, contagiados por ese espíritu explorador, los distintos espacios de esta obra del estudio Churtichaga y de la Quadra Salcedo, del cual los chiquitectos somos fans. Un edificio que invita a ser transitado, escudriñado, descubierto en cada nuevo rincón. Desde la mágica estrella que es la biblioteca infantil, hasta su ascenso en espiral rodeados de libros, una metáfora de lo que supone el conocimiento.

Pero los chiquitectos no sólo recorrimos la biblioteca, explorando pequeños lugares -como los cubículos de madera para estudiar-, fijándonos en los materiales -ese ladrillo, ¡en el techo!-, en la luz – que penetra de muy distintas maneras- en lo que encontraban nuestros pies -rampas, escaleras-, también nos atrevimos a adaptar sus espacios, representarlos y reinterpretarlos. Espacios entre los que, un año más, la estrella fue la estrella 😉

Gracias a todo el equipo de la biblioteca, especialmente a Purificación Flores y también mil gracias a Rosa (gran fotógrafa) que vino a dejar a sus chiquitectas y se quedó haciendo fotos, que os enseñaremos muy pronto. 🙂

Pablo Albaladejo es arquitecto y chiquitecto

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cómo protegerse del frio y del calor

¡¡Feliz 350 cumpleaños!! Cumplir 350 años es algo digno de celebración… Saint Gobain, una de las grandes empresas industriales más antiguas del mundo, está festejando durante todo el 2015 la llegada a esta asombrosa cifra. Un aniversario lleno de eventos, concursos, encuentros y actividades, a los que hemos sido invitados.

El pasado viernes 16 de octubre llevamos a cabo dos talleres sobre sostenibilidad para pequeños participantes de entre 4 y 12 años. Y el lugar era el Centro de Ocio de Azuqueca de Henares, un fantástico espacio diseñado por Iñaki Ábalos y Renata Sentkiewicz que tiene un bajo gasto energético, gracias a su envolvente térmica. El proyecto conlleva un concienzudo estudio de iluminación, radiación, aislamiento, y la aplicación de fuentes de energía renovables: geotérmica y energía solar fotovoltaica.

El espacio perfecto por tanto para jugar a ‘abrigar’ a los edificios, e introducir a los participantes en los conceptos de aislamiento pasivo (tanto térmico como acústico), que van unidos a la filosofía de respeto al medio ambiente promovida desde los procesos de producción de Saint Gobain e Isover.

Se acerca el invierno… pero parece que los chiquitectos ya están preparados en sus refugios para las bajas temperaturas, calentitos y sin escuchar a sus vecinos… e incluso ya han previsto toldos y otras protecciones solares para el próximo verano! 😉 Pero lo más importante es que se han hecho conscientes de la repercusión de cada uno de esos pequeños gestos en la salud de nuestro planeta.

Pablo Albaladejo es arquitecto y miembro del equipo de chiquitectos.

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ciudades comestibles y otros cuentos…

Una lluviosa tarde de domingo, atraídos por la suave música de la antigua sede de una antigua fábrica de hielo en el barrio de Malasaña, los niños y niñas, voraces de juego se toparon con el mágico edificio que se abría frente a ellos. Lo llamaban La Industrial, y sus moradores sabían cómo atraer a los visitantes: dulces artesanos, panes elaborados con masa madre, y el agradable aroma de unos quesos que solo podían ser hechos con criterios ecológicos. Todo ello proveniente de las lejanas tierras del Norte.

Rodeados por el halo de esos y otros productos gourmets que envolvían el edificio, los pequeños comensales se pusieron con las manos en la masa. Iban a imaginar cómo sería vivir en una ciudad hecha toda de panes, pasta, sal, y otras confituras muy sabrosas. Tanto imaginar, que al cabo de un tiempo… voilà! La deliciosa ciudad ya comenzaba a rezumar sus esencias, mientras ellos se adentraban en cada uno de sus tostados rincones, y sus padres esperaban al calor de deleitosos productos que llenarían las despensas de los reinos más fecundos.

Viviendas de panecillos, edificios públicos de tostadas de sésamo, suculentas calles de espaguetis y grissini, ríos de sales coloreadas, carriles bicis de lentejas, y espacios verdes con colinas de tortitas de maíz y macarrones de colores… toda una fantasía horneada en la mente de estos pequeños maestros de la cocina.

Una ciudad donde ni Hansel ni Gretel hubieran tenido que ingeniárselas para huir de una embrujada casa de jengibre… ¡todo un paraíso comestible!

Pablo Albaladejo es arquitecto y miembro del equipo de chiquitectos

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imaginando ciudades.. ¡comestibles! ©chiquitectos

tercer trimestre en la escuela ideo

Durante el pasado curso 2014-2015 desarrollamos con los alumnos y alumnas de 1º a 4º de primaria de la Escuela Ideo un proyecto educativo en torno a la arquitectura, trabajando por un lado, la interacción con el espacio a distintas escalas, y por otro, la relación con el entorno.

En el último trimestre del curso nos dedicamos a explorar, observar y tomar nota de aquellos elementos susceptibles de cambio del colegio…aquello que debería ser eliminado o transformado y las posibles soluciones. Utilizando la metodología design for change llevamos a cabo varias acciones: yo diseño el cambio es un movimiento internacional que ofrece a los niños y niñas la oportunidad de poner en marchas sus ideas para cambiar el mundo desde su propio entorno.

Después de varias sesiones para detectar los focos de atención, identificar los problemas y ponernos de acuerdo en las áreas de trabajo, comenzó el diseño de posibles soluciones. El comedor -casi por unanimidad- era el espacio más susceptible de mejora, la comida también.. 😉 Para ello, se fabricó un robot-buzón de sugerencias respecto al menú y al lugar (escritas durante la comida en los propios manteles, previamente diseñados y elaborados por los alumnos y alumnas) y un grupo de alumnos recopilaron datos mediante encuestas que luego, a través de la dirección, harían llegara a la empresa que se encarga de la cocina. Para resolver el problema del exceso de ruido en el comedor, se construyó un semáforo que cambiaba de color según el nivel de ruido y se premiaba a la mesa más silenciosa con cinco minutos más de recreo.

El último proyecto se situaba en las escaleras del edificio, donde se elaboró una nueva señalética acompañada de textos, dibujos y una pequeña instalación de hilos de colores recorriendo las barandillas.

La semana previa al final de las clases, los participantes seleccionaron la información necesaria para diseñar y montar una exposición y dar conocer estos proyectos de transformación de sus espacios cotidianos a toda la comunidad educativa.

Una fantástica experiencia que nos recuerda la importancia de tener en cuenta las opiniones de los niños y cómo podemos hacerles partícipes de los proyectos de una forma sencilla y hacer crecer así su implicación con el entorno. La intención era que los niños y niñas fueran conscientes de que  ellos mismos son capaces de llevar a cabo sus ideas y lo hemos conseguido!

Muchas gracias a los chiquitectos, a todo el equipo de Ideo y a los padres y madres que se han implicado hasta el infinito en esta maravillosa experiencia. Un verdadero placer 🙂

©chiquitectos

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